Querido Max:
Llevo muchos días tratando de localizarte, pero es en vano. Ni que la Tierra hubiera cedido bajo tus pies, y te hubiera tragado. No hay señales ni huellas de tu persona, ni una palabra, ni una visita a los sitios por nosotros tan frecuentados. Nada.
No sé qué pensar. Estoy realmente preocupada, hace diez días -desde el día en que me fui por última vez de viaje- que no tengo noticias tuyas. Quizá te parezca tonto que me preocupe por vos, pero... no puedo evitarlo. Sobre todo por lo que pasó durante nuestra última noche al teléfono.
Me aterra un poco pensar que pudiste haber explorado un costado de tu lado oscuro que te generó algún tipo de... angustia, no sé, vas a pensar que soy muy tonta, pero todo es posible porque no llegué a conocerte tanto. Me dijiste que me habías extrañado mientras estuve fuera por casi un mes, por lo cual no era probable que desaparecieras sin despedirte como está sucediendo ahora. No sé qué pudo haberte pasado, pero me preocupa.
Lo que sea que fuere que esté sucediéndote, espero que no sea muy grave y que tenga solución. Supongo que tal vez no haya algo que yo pueda hacer por vos, pero si lo hay, LO QUE NECESITES, sólo tenés que comunicarte conmigo por este medio y pedir, que haré lo que esté a mi alcance.
Y si tu ausencia no es más que una decisión tuya, una decisión personal -y no se debe a ningún incidente negativo o desfavorable- creeme que de mi parte no habrá más que gratitud hacia vos por todas las cosas bellísimas y placenterísimas que compartiste conmigo. Fue hermoso, y... placentero, como ya dije.
Espero no haber hecho algo que te hizo sentir mal. Si lo hice, "je suis desolée", nunca fue mi intención, sólo me dejé llevar por el impulso que me diste desde la primera noche, cuando tomaste mi mano y me invitaste a viajar con vos. Oh, fue tan hermoso...
Max, me permito apelar a tu lado más noble, y te pido que en caso de que hayas tomado la decisión de no volver a contactarte conmigo por motivos personales -y no pienso presentar queja alguna, estaba entre las probabilidades- me lo hagas saber, no te cuesta nada, son sólo tres o cuatro líneas y me sacás un gran peso de encima, porque no tengo forma de saber qué pasa, si estás bien, si hice o dije algo que no debí haber hecho o dicho -en ese caso, me harías un enorme favor diciéndome qué fue, así no repito el mismo error con alguien más en el futuro-, decía, no llegué a conocerte tanto pero sé que querrías lo mejor para mí, como yo quisiera lo mejor para vos, porque llegaste a ser muy especial para mí y tu influencia en mi mundo se va a dejar sentir por mucho tiempo.
(Si no te sentiste bien conmigo y hay algo que pueda decir o hacer, si no estás bien y hay algo que pueda decir o hacer, si algo no te convence y hay algo que pueda decir o hacer, si tenés dudas y hay algo que pueda decir o hacer... Sabés dónde encontrarme.)
Apelo a tu caballerosidad, entonces, para que me hagas saber si te fuiste para siempre, así puedo dar vuelta la página y dejar de esperarte. De lo contrario, recibirás un mail mío cada tanto, esperaré a que pase tu tormenta -si así son tus circunstancias actuales- y seguiré esperándote, por días, semanas - y quién sabe si hasta meses.
La huella que dejaste en mis sentidos no se va a borrar de un día para el otro: sabelo. Y si creés que exagero, no llegaste a conocerme tanto.
Sacudiste las telarañas de mi cerebro y endulzaste mis oídos. Excitaste mi cuerpo con tus pasiones y entibiaste mi alma con tus muestras de... ternura. Porque las tuviste. Y las percibí tanto como el deseo. (¿Será eso lo que te pudo haberte asustado?)
Caballero, le pido por favor, hágame saber si se ha marchado, "nobleza de perfect strangers obliga", ayude a Vanity a dar vuelta la página.
O pase por sus tormentas y regrese, que lo voy a estar esperando.
Un abrazo, ojalá no sea grave.
Con un afecto genuino y sincero,
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire