Are you this man - unknown, uninvited, unexpected? Were you the perfect stranger in the suit, standing there, in the gallery - maybe smiling?

What could your eyes see? What was in your mind? Were you enjoying the view? What were you thinking about? Were you recalling something? Were you waiting for somebody?

I met a perfect stranger for the first time on Monday, January 16th, 2012, about midnight. They say sometimes, you're not aware of what you're needing until somebody else shows it to you; sometimes, you don't know you were missing something, until you happen to find it in a perfect stranger.

I dedicate this blog to my perfect stranger. Diego, Max, Jurgen - whatever your name is and whoever you might be, all I can say to you now is: «Enchantée. Thank you for meeting me, too. My pleasure.»

jeudi, avril 19, 2012

Melancholic

... I miss somebody. I wish I could say whom for sure.

jeudi, avril 05, 2012

Goodbye, Vanity Fairchild

Goodbye, RMS Queen Elizabeth...




Goodbye FOREVER, Lizzie...


And goodbye you too,Vanity Fairchild...


... Anyway, you wouldn't be alive right now... You were born in 1920!

PS: There's no point in being Vanity anymore - not when I've lost Max. I should let go.

Saying goodbye

Goodbye, Nadine von Oz...




Goodbye, Irina...


... Actually, you never existed, gals!

PS: Magnolia? Who's that?

lundi, avril 02, 2012

CON RESACA

… Después de casi dos décadas de beber con moderación, anoche fui a uno de mis bares favoritos, que curiosamente se llama “Jack The Ripper” y está en Libertad y Santa Fe, y olvidé todo lo que sabía acerca de sobriedad y templanza. 

Que cómo coño hice pa' bajar estas putas escaleras con zapatos nuevos... 
¡Pues qué sé yo, que no puedo decirlo!

Después de dos vasos de Johnny Walker y CUATRO de Baileys (que por tu culpa se ha convertido en mi licor favorito, desplazando alevosa y traicioneramente –de mi parte- al antológico Tía María de mi adolescencia), esta mañana algunas partes de mi amado cuerpo amanecieron transgredidas.

Soy caro pero valgo la pena.

Y es en medio de este caótico estado, mezcla de resaca y desconcierto, que doy rienda suelta a mis pensamientos en bruto, y te digo: 

Max/Diego, ¡joder contigo!, eres un cabrón, podrías haberte portao mejor conmigo, que me has abandonao sin aviso hace ya más de un mes, sin una fucking explanation, y eso es fucking disgusting. No te costaban nada 15 minutos en el teléfono, “Nadine/Vanity, game over, me voy a vivir con mi chica / voy a ser padre / volví con mi ex / a partir de ahora voy a ser fucking fiel porque me tienen agarrao de ahí abajo.” Vamos, hombre, que bien me merecía yo algo por el estilo, después de la forma en que me brindé contigo, que si hasta te dediqué todo un fucking blog, y ahora te estoy dedicando un puto cuento y cinco emisiones de mi programa de los miércoles. Qué quién te da ha dao tanto sin conocerte, sin siquiera saber tu nombre, cabrón. Que algo en lo más íntimo de mí siente que no te has portao del todo bien, ¿eh?

Pero bueno, hacían falta dos Johnny Walkers y cuatro Baileys, y también que pasara más de un mes desde nuestra última charla, para que yo pudiera reconocer que estoy un poco enojada contigo por desaparecer así, sin más ni más.

Podrías portarte bien ahora, ¿no? Qué va. Si me has condenao al silencio absoluto. Merde. Me da vueltas la cabeza.

Y que ya me cansé de portarme como una dama. AMÉN.

Bye. I’ll be back, aunque no me leas. Cuestión de costumbre...

Vanina/Vanity.

PS: ... Y también, cuestión de idiotez y... porfía. ¡Que soy porfiada, vale! ¡Y que si lo digo yo, pues debe ser cierto!