Are you this man - unknown, uninvited, unexpected? Were you the perfect stranger in the suit, standing there, in the gallery - maybe smiling?

What could your eyes see? What was in your mind? Were you enjoying the view? What were you thinking about? Were you recalling something? Were you waiting for somebody?

I met a perfect stranger for the first time on Monday, January 16th, 2012, about midnight. They say sometimes, you're not aware of what you're needing until somebody else shows it to you; sometimes, you don't know you were missing something, until you happen to find it in a perfect stranger.

I dedicate this blog to my perfect stranger. Diego, Max, Jurgen - whatever your name is and whoever you might be, all I can say to you now is: «Enchantée. Thank you for meeting me, too. My pleasure.»

mercredi, octobre 07, 2015

First Things First

"Pasajeros del vuelo 376, favor de presentarse..."

¿Cómo te lo explico? No sé qué fue: mi admiración por las mujeres celtas, o las esposas de los bárbaros, o las amazonas, o las espartanas. ¿O las rusas? No sé, sólo recuerdo haber visto la invitación al seminario de supervivencia, y que ésta vez no fuera en los Bosques de Ezeiza, o en Tandil, o en La Pampa. No: era en la Patagonia, era en el Centro-Norte del Sur absoluto de los Sures, a 600 km de la cordillera y a 400 del Atlántico - pero indefectiblemente, no deja de ser Patagonia.

Acepté la invitación, hurgué en mapas virtuales, Google Earth, Street View... Y hasta compré los pasajes de ida y de vuelta, reservé hotel, confirmé check-in.

Me voy a la Patagonia... En avión. Ah, sí, por primera vez en mi pura vida me subo a un pajarraco de LAN, me tiro en parapente a la aventura de volar, desembarco en Neuquén y me embarco en la odisea de sobrevivir en un bosque, con un grupo de extraños dónde sólo habrá otras dos mujeres (y dieciséis hombres), a aprender a construir refugio, obtener comida de la naturaleza, potabilizar agua, señalizar el terreno, usar la brújula, camuflarme. Marine skills.

Qué ganas de contártelo... Pero no puedo porque no estás, no sos parte de mi vida cotidiana, y no sabés cuánto, en ocasiones como ésta, añoro tu presencia...

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