Are you this man - unknown, uninvited, unexpected? Were you the perfect stranger in the suit, standing there, in the gallery - maybe smiling?

What could your eyes see? What was in your mind? Were you enjoying the view? What were you thinking about? Were you recalling something? Were you waiting for somebody?

I met a perfect stranger for the first time on Monday, January 16th, 2012, about midnight. They say sometimes, you're not aware of what you're needing until somebody else shows it to you; sometimes, you don't know you were missing something, until you happen to find it in a perfect stranger.

I dedicate this blog to my perfect stranger. Diego, Max, Jurgen - whatever your name is and whoever you might be, all I can say to you now is: «Enchantée. Thank you for meeting me, too. My pleasure.»

mardi, décembre 04, 2012

MUTE MUTE MUTE


El universo infinito de probabilidades... Soy trekkie, manejo muy bien los conceptos de "universos espejo", "realidades alternas" y "discontinuidades espacio-tiempo". Más allá de "la frontera final", todo es posible. Lo sé. De algún modo, mentalmente, ya estuve ahí muchas veces.

Pero hay veces en las que la estratagema de las probabilidades no funciona. Mi mente necesita respuestas, sí, pero no es conformista; mi avidez de certezas no se calma preguntándole al I-Ching, a las runas druidas o a las cartas del tarot ciber-virtual de "losarcanospuntoalgo" (ya dejé de jugar con él, me aburrió). No me voy a conformar especulando y eligiendo la probabilidad que más me convenga, que hiera menos mi amor propio o mi susceptibilidad, en forma acomodaticia. No: no quiero. Por un lado, en situaciones "como éstas", mi mente no se apacigua con fantasías urdidas por mi imaginación; por otro lado, es utópico creer que las cosas son como yo quiera que sean, que la probabilidad que elija va a ser la correcta.

(Es un artilugio muy simplista, no me sirve. La verdad, la tenés sólo vos.)

"Tengo 50 años y estoy solo." No. En enero dijiste tener 35 años, y cuando habilitaste una casilla para mí, "max26", dijiste que hacía muchos años que la tenías en desuso. Internet se popularizó en el año 2000, hace 12 años, no pudiste haber abierto la casilla antes de eso. Tus 36 años me cierran. Y aún cuando en este juego de "perfect strangers" nos auto-inventamos características -y de hecho, yo nunca te confirmé mi edad real-, hubo cosas que nos contamos (sobre todo, al principio) que eran verídicas. No te creo de 50 años. Con respecto a estar solo... Es otro tema.

"Estoy separado pero no divorciado." No es probable, eso no te impediría decírmelo, ni verme.

"Estoy casado por interés con una chica multimillonaria." ¿Max finalmente se prostituyó? Lo dudo. O tal vez sea lo que Mia quiera creer.

"Estoy en Córdoba, y no podemos vernos porque estoy a cientos de kilómetros de distancia." Si fuera así, estuviste en Palermo unos días atrás, para correr los 10K de Lanpass. ¿Eso no te habría permitido verme? Aún así, tus "erres" todavía me llaman la atención...

"Soy un bombero voluntario de La Boca." No. Definitivamente no va con vos.

"Soy un soltero empedernido." Es posible. Pero no te impediría decírmelo, o verme.

"Soy un sacerdote. Soy un rabino. Soy un (olvidé el sustantivo)..." Es difícil de creer.

"¿Cuál te gusta más? Elegí una, la que te haga sentir mejor..."

... Ninguna, Diego. Ninguna.

Me haría mal, ya te dije, creer que no te cerré. En enero le contaste a un amigo que estabas "hablando con una chica", fue una mañana antes de salir para el trabajo. Unos días después, pusiste distancia, desapareciste. Volviste diciendo que "a veces un rayo impacta más que un cable de alta tensión." Ese rayo hizo que sofocaras los chispazos del cable de alto voltaje que había entre nosotros, que lo dosificaras en encuentros que desde mediados de año son aproximadamente una punto cinco vez por mes.

¿Qué fue lo que pasó? ¿Te arreglaste con tu ex? ¿Te comprometiste? ¿Te casaste? ¿Fuiste padre?

Esta madrugada tenía tres o cuatro preguntas, y no me diste ninguna respuesta.

Es mucho, mucho más difícil así...

No entiendo en qué te afectaría que me comunicaras, en forma breve y concisa, cuál es la situación... No tengo forma de dar con vos, el único momento en que pude haber hecho un intento para localizarte fue el domingo y lo dejé pasar adrede, no tengo ningún dato tuyo como para que tu intimidad se vea amenazada o expuesta... No te compromete decirme algo, lo que fuera...

Pero no, Te empeñás en permanecer silente. En resguardarte detrás de la máscara invisible del "perfect stranger". En hundirte en el anonimato extremo. Aún cuando te pedi que me dieras una respuesta con la cual pudiera vivir...

Sí, ya sé, anoche quebré todos los protocolos, no vamos a volver a hablar...

... Tanto calor, tanto silencio, tanta intriga, es mucho para mí. Hoy veré otra vez a mi amigo el escritor, me emborracharé por segunda vez en el año, y buscaré el sabor de tu boca donde no estará: en el fondo de un vaso de Baileys, si es que las restricciones a los importados no se tragaron ya todas las botellas de él.

Si éso sucedió, será con otra cosa. +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  +  + 

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire