Are you this man - unknown, uninvited, unexpected? Were you the perfect stranger in the suit, standing there, in the gallery - maybe smiling?

What could your eyes see? What was in your mind? Were you enjoying the view? What were you thinking about? Were you recalling something? Were you waiting for somebody?

I met a perfect stranger for the first time on Monday, January 16th, 2012, about midnight. They say sometimes, you're not aware of what you're needing until somebody else shows it to you; sometimes, you don't know you were missing something, until you happen to find it in a perfect stranger.

I dedicate this blog to my perfect stranger. Diego, Max, Jurgen - whatever your name is and whoever you might be, all I can say to you now is: «Enchantée. Thank you for meeting me, too. My pleasure.»

jeudi, janvier 10, 2013

Nuit 360

Dos horas y media: es todo lo que dormí en las últimas treinta y seis horas. Estoy insoportablemente eufórica y... horny. El caos del Mitre a las seis de la tarde me avasalló, después de tanto tiempo. Caminé por Belgrano, fui al Barrio Chino, me encontré con que Ichibán estaba cerrado. Me desorienté, olvidé dónde estaba el Multiplex, también olvidé que la gente de Belgrano te ignora si le preguntás algo por la calle. Finalmente tuve que entrar a un ciber y googlear la dirección. Pasé antes por la "Casa China" (el supermercado); compré caramelos de jengibre, pan multicereal, galletitas de harina de algarroba, y pepas de harina integral y avena (¡cuadradas!). Finalmente llegué al Multiplex, vi "Skyfall" el último día que estuvo en cartelera en BA, me dejé impresionar por el humor sarcástico de la señora M. como si no hubiese visto ya la película, y disfruté muchísimo las imágenes de Shanghai. La muerte de M. y la voz de Adele cantando "Skyfall" volvieron a conmoverme (nada mejor que un vaso gigante de Pepsi Max para calmar las penas fílmicas). Intenté entrar a cenar en "Palitos" ("I'm incurably romantic"), estaba repleto, había una pareja esperando que hubiera lugar, desistí. Fui a mi antiguo restaurante preferido, el de los farolitos rojos (necesito encontrar algún otro, éste ya se halla en decadencia), ordené mi plato predilecto: arroz con salsa de curry y pollo. Las mozas estaban de mal humor, y la señora Tsé estaba muy ocupada con su nietito como para notar mi presencia. Abordé un tren, a pesar de la hora. Le di una moneda de dos pesos a una pareja con chicos que cruzó el vagón pidiendo; sé que no arreglo nada dando limosna, y tampoco hace que me sienta mejor con el género humano que no mira para los costados (no, no soy ninguna valquiria snob, pero me divierte el personaje). Extrañé a mi musita hausa y lo llamé antes de que se fuera a dormir. ("Estoy desesperado por volver a verte", me dijo, pero él no sabe que yo sé que me está verseando, porque la verdad es que yo lo verseo más a él.) Me tomé un "transporte privado" (no quisiera dar detalles). En algún momento perdí un paquetito de caramelos y la bolsa de galletitas de harina de algarroba. Llegué a mi casa pasada la medianoche.

Tiré el inalámbrico al agua sin querer después de usar el lavatorio y tuve que ponerlo frente al caloventor. Me pica la boca después de haberle dado sin asco a unos cuantos caramelos de jengibre. Estoy en el reducto. Un ciego me pregunta si sé qué es la discriminación; le respondería, pero el rubro "especímenes raros" ya está cubierto por todo el año con mi musita hausa. Es mi primer noche "single" en una década. Me muero de sed y no hay Coca Zero. Tengo que hacer trámites por la mañana. Quisiera refinar mi pesquisa (aka "buscando a Diego"), seguramente no será hoy. Mauro está en línea, pero hoy no tengo ganas de hablar, ni castellano ni inglés. También está ahí el personal trainer que busca ama, y creo que me reconoce la voz. Le mando un beso a las fotos de Peta Wilson, Claudia Schiffer, Kim Lyons, Jillian Michaels y otras figuras femeninas que me miran desde la puerta del ropero. Hoy no entrené. "¿Puedo ser tu chupaculos?", me pregunta Leandro, el personal trainer sumiso. Me desplomaré rendida por el sueño en algún momento...

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire