Miré el contador del inalámbrico, que durante mi sueño hubo de sobrevivir a la tragedia acuática en la que se vio, literalmente, "inmerso" por mi causa luego de haber usado yo mi lavatorio azul, en mi cuarto de baño gris azulado (o azul grisáceo). 4 horas 15 transcurridas desde mi ingreso al reducto, de las cuales habré dormido alrededor de tres. Mi sueño fue pesado, el odioso timbre de los "tenés un mensaje de" -e incluso el estúpido sonido de los avisos de conferencia- no lograron despertarme. No podría asegurarlo, pero tal vez fuera tu voz... Porque después de haber permanecido fuera de casa durante más de trece horas y despierta por más de treinta y seis, con todo el cuerpo dolorido por la falta de descanso adecuado, mi primera sesión de Pilates (el martes) desde que reabrió "Fit Life", sumados al cansancio de haber deambulado por Belgrano durante horas mirando chicas fashion en shorts o minifaldas, no pude haber dormido tan poco sin que algo o alguien interrumpiera mi sueño. Sí, debió haber sido tu voz que se impuso desde el reino telefónico y penetró en mi inconsciente, hasta reanimar mis funciones cerebrales conscientes y arrancar mi cuerpo de entre los brazos de Morfeo.
It's so flattering to hear you say you're looking for me... For Mia, of course. ("Mia, ¿estarás por ahí?")
(BTW, ¿qué decía yo anoche? "Ya me cansé de esperarte, así que ahora encontrame vos a mí. Estoy acá, buscame." ¿O acaso los verbos "encontrar" y "buscar" iban en el orden inverso?)
Qué suerte que me moví y me moviste del lugar de Anna Müller. To be more accurate: Anna Katharina Müller (also known as "Kathwoman", "Catwoman", o simplemente, "Kat"). Qué bueno que anoche me desencasillé un poco del rol de la valquiria snob fuerte y salvaje. Encasillarse es harto aburrido. Y a decir verdad, aunque te llamé "Fucking Hobbit", amo que seas... un Hobbit. Durante los últimos meses entrené con tantos hombres... Comprobar que soy más fuerte y que tengo más resistencia que muchos de ellos está causando estragos en mi valoración del género masculino. Un Hobbit, en cambio, no es un hombre... tema que dejaré para otro día. Con respecto a los varones de ascendencia hebraica, no me causan rechazo, sólo me dan algo de curiosidad, nada más. Wolfie, mi amigo el escritor (con quien me emborraché en abril, on All Fools' Day, para superar tu ingarto abandono, es mitad judío). Creo que pondré a dormir la fantasía erótica de la valquiria-ama, en la misma cama que Thor, por un tiempo... Mientras tanto, experimentaré otros roles. Sweet Vanity is claiming to be rescued...
... Qué desgraciado, no tuviste mejor idea que poner un ácido bajo mi lengua. Ahora les agregan sacarosa, nada más delicioso que un ácido dulce, valga la contradicción (o el epíteto mezclado con la antítesis o incluso con el oxímoron... Grrr, a veces odio ser escritora.) Vos tomaste vodka... Vodka azul. Yo la llamo "wodka", y pronuncio la uvé doble (así se llama ahora la doblevé, desde hace dos años) como si fuera una "u". Wodka, wodka, wodka... Nadenka Blue loves it.
... Qué bizarro, empecé a ver lagartos en el techo. Lagartos con la piel rugosa, lagartos con ojos brillantes, dorados, y finas lenguas cóncavas...
"Lizards, lizards, yellow and red... Where? Where? Under my bed... Lizards, lizards, orange and blue... Lizards, lizads... Shoo, shoo!" Fucking songs aprendidas con la insípida aya importada de Pforzheim, que jamás se cansaba de contar las historias de lo que su propia madre tuvo que soportar con los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial a cargo de la RAF. La estúpida Ingrid, cuyo padre perteneció a la milicia de Pforzheim y atestiguó la destrucción de la sinagoga local (que había sido inaugurada en 1892) durante la llamada Kristallnacht ("Noche de los Cristales"), en 1938. Es increíble que aún recuerde las canciones que nos enseñaba Ingrid a mi medio-hermano Ritter y a mí... Veía lagartos por todas partes y me desconcentraban sus lenguas, mientras la tuya descubría la gema escondida entre mis pliegues carnosos. "No me tapes la visual, que tengo que mantener a raya a los lagartos con el poder fulminante de mi mirada..."
Me volcaste champán, ¡estaba frío!, tirité un poco...
... El tema que canté y bailé cuando me pediste que te hiciera el show... Una de Cole Porter. Qué apropiado, una canción escrita por un homosexual que aparentaba ser hétero (me pregunto a quién me recuerda, Max...), nada menos que "Let's fall in love"... Me encanta la versión de Della Reese:
And that's why birds do it
Bees do it
Even educated fleas do it
Let's do it
Let's fall in love...
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire